portada moscas volantes en los ojos

Moscas volantes en los ojos (miodesopsias): ¿Son peligrosas?

  • Actualizado
  • Publicado en Guía
  • 6 minutos de lectura

Llevas unos días viendo algo raro. Unos hilillos, puntitos o telarañas que se mueven cuando mueves los ojos y que se escapan en cuanto intentas mirarlos de frente. Se llaman moscas volantes en los ojos (o miodesopsias, si prefieres el nombre técnico) y, aunque la primera vez que aparecen asustan bastante, no suelen ser una cosa grave.

En este artículo te contamos qué son, por qué salen y cuáles son las señales que sí deberían hacer que te preocupes un poquito más.

👁️ ¿Qué son las moscas volantes en los ojos?

Dentro del ojo, entre el cristalino y la retina, tenemos una especie de gel transparente llamado humor vítreo. Su función es rellenar el globo ocular y ayudarlo a mantener su forma. Con el paso de los años, ese gel se va licuando poco a poco y algunas de sus fibras (sobre todo de colágeno) se agrupan en pequeños grumos.

El resultado es que esos grumitos flotan dentro del ojo y proyectan una sombra diminuta sobre la retina, la capa que capta la luz en el fondo del ojo. Esa sombra es lo que tú percibes como una mosca volante.

Es un fenómeno muy común y tiene estas características:

  • Puntos, hilos o telarañas de color gris o negruzco que se desplazan por tu campo de visión.
  • Se mueven contigo, pero cuando intentas fijar la vista en ellos, parecen alejarse.
  • Se ven más al mirar fondos claros y uniformes, como el cielo despejado, una pared blanca o la pantalla del ordenador (por eso mucha gente nota más moscas volantes en verano o en días muy luminosos, no es que salgan más, es que se ven mejor).
  • Con el tiempo tienden a asentarse fuera del centro del campo visual y el cerebro aprende a ignorarlas.

👁️ Causas principales de por qué salen las moscas volantes en los ojos

La causa más habitual, con diferencia, es el paso del tiempo. Pero hay algunos factores que hacen que aparezcan antes o con más frecuencia:

  • Envejecimiento del vítreo. A partir de los 45-50 años es normal que este gel empiece a licuarse y encogerse. Es un proceso absolutamente natural.
  • Miopía. Si eres miope, es probable que las moscas volantes te salgan antes que a una persona sin graduación, porque en los ojos miopes el vítreo suele degenerarse antes y la retina es algo más frágil.
  • Cirugía de cataratas o tratamientos con láser en el ojo.
  • Golpes o traumatismos oculares.
  • Con mucha menos frecuencia, pueden estar relacionadas con una inflamación interna del ojo (uveítis), un pequeño sangrado dentro del vítreo o complicaciones de la retinopatía diabética.

Hay un momento concreto en el que este proceso da un salto: cuando el vítreo, ya bastante licuado, termina de separarse por completo de la retina. A esto se le llama desprendimiento vítreo posterior y le acaba pasando, antes o después, a la mayoría de las personas a partir de cierta edad.

En la gran mayoría de los casos ocurre sin más complicaciones. Durante unas semanas notas más moscas volantes de lo habitual y, poco a poco, todo se estabiliza. 

El problema aparece solo si, al despegarse, el vítreo tira con fuerza de algún punto de la retina y llega a desgarrarla. Te lo desarrollamos más en el siguiente apartado.

👁️ ¿Es peligroso tener moscas volantes en los ojos? La regla de los 3 síntomas

Aquí está la clave de todo este artículo. Las moscas volantes en los ojos «de toda la vida», que llevas tiempo viendo y que no han cambiado, casi nunca son peligrosas. Lo que sí importa es cuándo aparecen de golpe o cambian de forma brusca.

Para no complicarte, en oftalmología se habla de tres síntomas centinela. Si te aparece uno, presta atención; si notas dos o los tres a la vez, no lo dudes:

  • Un aumento repentino de moscas volantes. De un día para otro (o incluso en cuestión de horas) ves muchas más manchas de las que tenías antes.
  • Destellos de luz (fotopsias). Como pequeños flashes o relámpagos en el rabillo del ojo, sobre todo en penumbra, que no habías notado nunca.
  • Una sombra o «cortina» en un lado del campo visual, que avanza y se come parte de lo que ves (incluida la visión periférica).

Estos síntomas indican que el vítreo, al separarse, ha tirado con fuerza suficiente como para provocar un desgarro en la retina. Si no se trata a tiempo, ese desgarro evoluciona a un desprendimiento de retina, una urgencia médica real que, sin tratamiento, puede dejar secuelas permanentes en la visión. Según datos de la Sociedad Española de Retina y Vítreo, en España se diagnostican alrededor de 30000 desprendimientos de retina cada año.

Si te reconoces en alguno de estos tres puntos, no esperes a que se te pase ni pidas una cita normal y acude ese mismo día a urgencias oftalmológicas. Cuanto antes se detecte y trate un desgarro de retina, mejor es el pronóstico.

👁️ Preguntas frecuentes sobre las moscas volantes en los ojos

  • ¿Las moscas volantes desaparecen solas? Rara vez desaparecen del todo, pero sí se vuelven mucho menos molestas con el tiempo, porque el cerebro aprende a filtrarlas.
  • ¿Se pueden prevenir? No realmente. Sus dos principales factores de riesgo, la edad y la miopía, no se pueden evitar.
  • ¿Es lo mismo que un desprendimiento de retina? No. Son cosas distintas, aunque un desprendimiento empieza dando síntomas parecidos (más moscas volantes de golpe y destellos de luz), por eso es tan importante fijarse en los cambios bruscos y no solo en la presencia de moscas volantes.
  • ¿Debo preocuparme si llevo años viendo las mismas moscas volantes? En general, no. Lo relevante no es que existan, sino que aparezcan de forma nueva o cambien de repente.

👁️ Cómo te ayuda Optiplus a gestionar estos casos en tu óptica

Un paciente que entra preocupado porque «de repente ve moscas volantes en los ojos» es el pan de cada día en cualquier óptica, y en ese momento hay que decidir rápido si toca tranquilizarlo o derivarlo en el momento al oftalmólogo. El historial clínico de Optiplus te ayuda a tomar esa decisión con más criterio:

  • Queda registrado desde cuándo el paciente tiene miodesopsias y cómo han evolucionado revisión tras revisión, así detectas antes un cambio brusco frente a algo ya conocido.
  • Puedes marcar en la ficha si es miope alto, si ha pasado por cirugía de cataratas o si tiene otros antecedentes que aumenten el riesgo, para que todo el equipo lo tenga a la vista en la próxima visita.
  • Cuando toca derivar a oftalmología, generas el informe con el historial completo del paciente en lugar de que tenga que repetirlo todo de cero.

Si quieres ver cómo funciona en el día a día de tu óptica, solicítanos una demo gratuita de Optiplus y termina de convencerte.