En el futuro todos llevaremos gafas
La historia tecnológica moderna tiene varios momentos antes y después: la llegada del smartphone activó uno de esos puntos de inflexión. En apenas una generación, un dispositivo que empezó como teléfono móvil y cámara se convirtió en la extensión digital que llevamos en el bolsillo: mapas, pagos, comunicación, entretenimiento, herramientas de trabajo… todo concentrado en una pantalla que cabe en la palma de la mano. Hoy, estamos en el umbral de otro punto de inflexión: las gafas con inteligencia artificial y realidad aumentada (AR).

