Qué son las lentes de contacto? Tipos y consejos de uso

¿Qué son las lentes de contacto? Tipos y consejos de uso

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Es frecuente que a los ópticos los clientes nos hagan preguntas del tipo “qué son los lentes de contacto”, “cuánto tiempo puedo llevar lentillas”, o “qué edad es buena para usar lentes de contacto”, entre otras muchas. Lo cierto es que las lentes de contacto constituyen una solución innovadora y efectiva para muchos problemas visuales sin la necesidad de gafas tradicionales; pero no todas las personas pueden usar lentillas, ni todas las personas pueden usar el mismo tipo de lentes de contacto.

Para los profesionales del sector óptico, es fundamental comprender en profundidad los diferentes tipos de lentes, sus aplicaciones, y su idoneidad en función del usuario. Por tanto, saber responder a todas estas preguntas es para un óptico tan importante como lo puede ser su política de precios y marketing, o saber cómo mantener un software para ópticas que le ayude en la gestión de su negocio. Dicho esto… Hablemos de lentes de contacto.

¿Qué son los lentes de contacto y para qué sirven?

Sabido es que las lentes de contacto son dispositivos ópticos avanzados diseñados para corregir problemas de visión que se colocan directamente sobre la córnea. No hace falta que entremos en detalles técnicos cuando un cliente nos lo pregunte; en realidad, una pregunta más frecuente suele ser “para qué son los lentes de contacto”: podemos decir en ese caso que su propósito es ofrecer una alternativa a las gafas, mejorando la calidad de vida de quienes prefieren una solución discreta y eficaz para sus necesidades visuales. 

Si nos preguntan “de qué material son los lentes de contacto”, no hace falta tampoco explicar que se elaboran con hidrogeles y silicona, que son materiales hidrofílicos que absorben agua; una respuesta adecuada para un cliente medio puede ser, más bien, que están hechas de un material que les permite retener humedad y asegurar una adecuada oxigenación del ojo. De hecho, hasta un 80% de una lentilla está compuesta de agua.

En cuanto a su utilidad más allá de la comodidad de no usar gafas, se pueden usar lentillas para hipermetropía y también para corregir miopía, astigmatismo y presbicia. Podemos destacar también que facilitan la realización de actividades deportivas y otras tareas donde las gafas podrían representar una limitación, mejorando significativamente la experiencia del usuario.

Tipos de lentes de contacto

Existen muchos tipos de lentes de contacto, cada uno diseñado para adaptarse a diferentes necesidades, pero podemos citar principalmente los siguientes: 

  • Lentes de contacto rígidos permeables al gas (RGP): son ideales para personas con astigmatismo o queratocono, ya que ofrecen una visión más clara gracias a su forma firme y su capacidad para permitir el paso de oxígeno. Son beneficiosos también para aquellos con alergias o propensos a acumular depósitos de proteína.
  • Lentes de contacto blandos: compuestas de un material más blando y flexible, pueden ser a su vez de varios tipos.
    • Uso diario: disponibles en versiones desechables cada día o de mayor duración, estos lentes se retiran por la noche. Son preferidos para uso esporádico o diario continuo.
    • Lentillas de uso prolongado: permiten dormir con ellas, aunque se recomienda su retirada semanal para limpieza. Presentan un mayor riesgo de infecciones.
    • Tóricos: diseñados para astigmatismo, pueden no ser tan eficaces como los RGP pero se adaptan a un uso diario o prolongado. Son más costosos.
    • De color: permiten cambiar el color de los ojos y pueden ser desechables, de uso prolongado o tóricos.
    • Decorativos (estéticos): cambian el aspecto del ojo sin corregir la visión. Utilizados también para cubrir deformidades. Requieren cuidado y limpieza similar a los lentes correctivos para evitar infecciones.
  • Esclerales o semiesclerales: recomendadas para quienes sufren de ojo seco severo. Su mayor tamaño y rigidez permiten retener más lágrima artificial, asegurando la humectación constante del ojo.
  • Ortho-K: las Ortho-K son lentes nocturnas que moldean la córnea mientras se duerme, eliminando la necesidad de usar gafas o lentes durante el día. Son aptas para corregir miopía, hipermetropía y astigmatismo.

Mientras que las lentes de contacto blandas ofrecen comodidad desde el primer momento de uso y son ideales para personas con estilos de vida activos, las rígidos permeables al gas, aunque requieren un período de adaptación, proporcionan una visión más precisa y son la opción preferida para corregir astigmatismos severos o irregularidades corneales. 

¿Cuándo es recomendable utilizar lentes de contacto?

Después de conocer qué son las lentes de contacto y qué tipos hay, queda informar a los usuarios cuándo pueden empezar a usarlas. La decisión debe basarse siempre en una evaluación cuidadosa de las necesidades visuales del cliente, su estilo de vida, y la salud general de sus ojos. Son especialmente útiles para personas que realizan actividades físicas regulares, ya que ofrecen una mayor libertad de movimiento y un campo visual sin las limitaciones impuestas por el marco de las gafas. 

No obstante, no todas las personas son candidatas ideales para su uso, y problemáticas específicas como ojos secos o alergias pueden requerir soluciones alternativas. Es esencial además realizar controles regulares a los usuarios de lentillas para asegurar que siguen siendo la opción más adecuada a lo largo del tiempo.

¿Cuánto tiempo dura un par de lentes de contacto?

La vida útil de un par de lentes de contacto varía ampliamente según el tipo y el cuidado que se les brinde. En el caso de las lentillas diarias desechables, estas son ideales para aquellos que valoran la comodidad y quieren evitar el mantenimiento diario, mientras que las lentillas mensuales o de reemplazo prolongado ofrecen una solución más económica y ecológica, siempre que se lleve a cabo el cuidado adecuado. 

En todo caso, es crucial que los usuarios sigan las recomendaciones del fabricante y del profesional óptico para evitar problemas de visión y mantener la salud ocular. Como ópticos, hemos de insistir en que el uso correcto y la higiene son fundamentales no solo para mantener la durabilidad de las lentillas, sino también para garantizar que sean cómodas y seguras para nuestros ojos.

Gafas o lentillas, ¿qué es mejor?

¿Son mejores los lentes de contacto que las gafas? Esta cuestión nos la plantearán más de una vez los usuarios de nuestra óptica. Ante todo, hay que dejar claro que la elección entre gafas o lentillas dependerá de las preferencias personales y el estilo de vida, pero ante todo de las necesidades visuales específicas de cada personas. Mientras que las lentillas ofrecen una apariencia natural y son ideales para actividades físicas, las gafas pueden ser una opción más segura y cómoda para aquellos con ojos sensibles o condiciones que requieren corrección visual constante, como el uso de . 

Una opción intermedia que adoptan muchas personas es usar ambas, utilizando gafas para el hogar o el trabajo y lentillas para ocasiones especiales o actividades al aire libre. La clave para cualquier óptica es saber dar el asesoramiento adecuado y  proporcionar una solución personalizada que se adapte a las necesidades y preferencias del cliente, garantizando así la mejor experiencia visual posible.

Cuidado y conservación de las lentes de contacto

Este es un punto en el que hay que incidir constantemente con los clientes (mucho más que el de aclarar bien qué son las lentes de contacto). El cuidado y conservación de las lentillas son cruciales para prevenir infecciones y mantener la salud ocular. Cuando mostremos a los clientes que acaban de adquirir sus primeras lentes de contacto cómo se ponen las lentillas, es muy importante hablarles sobre la correcta manipulación, limpieza y almacenamiento de sus lentes. 

La utilización de soluciones salinas de limpieza apropiadas, el lavado de manos antes de manipular las lentillas, y el seguimiento de un calendario de reemplazo estricto, son prácticas fundamentales. Además, es importante estar atentos a las señales de deterioro o incomodidad en las lentillas, especialmente a síntomas como el dolor en el ojo después de usar lentes de contacto, que puede indicar la necesidad de cambiar el tipo de lente o advertirnos de una posible lesión o infección ocular.

Problemas derivados de un mal uso de las lentes de contacto

Si por algo es importante incidir en el uso y mantenimiento correcto de las lentes de contacto, es porque todas sus ventajas pueden verse superadas por problemas e inconvenientes si se utilizan de forma inadecuada, lo que puede conducir a una variedad de problemas oculares, incluyendo infecciones, conjuntivitis por lentillas, y daño corneal. Dormir con lentillas no diseñadas para uso nocturno, utilizar lentillas caducadas, o una higiene deficiente son factores de riesgo significativos con repercusiones a medio y largo plazo. 

Las alergias suelen deberse a los depósitos acumulados en las lentes o a los conservantes en los productos de limpieza, más que al material de las lentes. En cuanto a las abrasiones corneales, pueden provocar dolor intenso, enrojecimiento, sensibilidad a la luz y otras molestias. Usar las lentes más tiempo del recomendado puede llevar a visión borrosa, halos de colores, e intolerancia a las lentes por rechazo del ojo, manifestándose con un enrojecimiento y lagrimeo. 

Respecto a las infecciones por usar lentillas, son raras pero graves, con riesgo de pérdida de visión. No olvidemos además que agentes externos como el cloro de piscinas y la sal del mar pueden causar conjuntivitis, resultando en enrojecimiento ocular, escozor, y sensibilidad a la luz. En definitiva, es imperativo educar a los usuarios de lentes de contacto sobre los riesgos asociados y proporcionar guías claras sobre cómo evitarlos. 

Otras preguntas frecuentes sobre las lentes de contacto

¿Cuánto tiempo se puede dormir con lentillas?

Todas aquellas personas que saben qué son las lentes de contacto porque las usan, saben que dormir con lentillas solo es seguro si son de tipo específico para uso prolongado y siempre siguiendo la recomendación de un profesional. Aún así, es importante limitar esta práctica para reducir el riesgo de infecciones oculares.

¿Qué pasa si te pones unas lentillas caducadas?

Usar lentillas caducadas puede provocar infecciones graves y daño ocular. Los materiales de las lentillas se degradan con el tiempo, lo que puede irritar el ojo y aumentar el riesgo de problemas oculares.

¿Se puede llevar lentillas toda la vida?

Sí, es posible usar lentillas durante toda la vida, siempre y cuando se elijan los tipos adecuados para cada etapa de la vida y se sigan las recomendaciones de cuidado y mantenimiento de los profesionales ópticos.

¿Es seguro usar lentillas de colores?

Las lentillas de colores son seguras siempre que se obtengan de sitios de confianza y con todas las garantías, y que se utilicen según las instrucciones. Es vital elegir productos de calidad que permitan una adecuada oxigenación del ojo, y seguir un riguroso régimen de cuidado.

¿Cada cuánto se deben renovar las lentillas?

La frecuencia de renovación de las lentillas depende del tipo de lente y de las recomendaciones del fabricante, pudiendo ser diarias, mensuales, anuales…. Es crucial cumplir con el calendario de renovación para evitar complicaciones oculares.

¿Pueden usar lentillas los niños?

Los niños pueden usar lentillas bajo la supervisión de un adulto y con la aprobación de un óptico. Anatómicamente, los ojos de los niños son aptos para las lentillas desde los 6 a 8 años, y en casos especiales, incluso los bebés pueden usarlas para tratar problemas como las cataratas congénitas.En resumen, si bien es importante que sepamos responder a dudas y preguntas de los clientes de nuestra óptica tales como qué son los lentes de contacto o si son mejores las lentillas que las gafas, lo más importante es que podamos ofrecer un asesoramiento personalizado para cada caso, y ante todo proporcionar a los usuarios de lentillas la información y formación necesarias sobre la importancia del uso y mantenimiento adecuado de las lentes: solo así lograremos que disfruten de una experiencia visual óptima y segura, y nos ganaremos su confianza.