qué son las gafas progresivas

¿Qué son las gafas progresivas?

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Las gafas progresivas son una solución que ha revolucionado el mundo de la óptica ayudando a resolver los problemas de visión de aquellas personas que enfrentan desafíos como la presbicia, también conocida como vista cansada. Como profesionales de la visión, los ópticos debemos conocer no solo qué son las gafas progresivas, sino también tener claras sus ventajas y desventajas y en qué casos son necesarias, para saber aconsejar a nuestros clientes. Y por supuesto, no olvides que es clave tener contratado un buen servicio de mantenimiento de software para ópticas, para que tu negocio no se detenga ni se quede atrás frente a la competencia.

¿Qué son las lentes progresivas?

Como seguramente sabrás, las lentes progresivas son el componente esencial de las gafas progresivas. Su diseño cuenta con una graduación que cambia gradualmente desde la parte superior de la lente, destinada a la visión de lejos, hasta la parte inferior, que facilita la lectura y la visión de cerca. Esta innovación tecnológica elimina la necesidad de cambiar de gafas para realizar diferentes tareas, haciendo de las gafas progresivas una solución versátil y cómoda para quienes sufren de presbicia y otros problemas de refracción simultáneos.

¿Cómo funcionan las lentes progresivas?

Una vez sabemos qué son las gafas progresivas, debemos entender también cómo funcionan. Las lentes progresivas combinan la funcionalidad de gafas para ver de lejos y para lectura eliminando las líneas divisorias, ofreciendo una transición suave entre visiones a diferentes distancias. Esto minimiza el mareo al cambiar la mirada entre objetos lejanos y cercanos. 

Para lograrlo, estas gafas disponen de tres áreas de visión principales: la superior para la visión lejana, la central para distancias intermedias como conducir o usar la computadora, y la inferior para la lectura o ver de cerca. Dado que la transición entre las zonas de corrección es suave, las progresivas requieren un periodo de adaptación menor que, una vez superado, ofrece una mejora significativa en la calidad de vida visual de los usuarios, por lo que son una opción muy a tener en cuenta.

¿Cuándo se necesita usar gafas progresivas?

Es común entre los ópticos recomendar las gafas progresivas para la presbicia, un problema visual que aparece generalmente a partir de los 40 años. Sin embargo, son también una excelente opción para aquellos que necesitan corrección tanto para lejos como para cerca y desean evitar las molestias asociadas con las gafas bifocales tradicionales, ya que estas tienen líneas divisorias más marcadas y, por lo general, es más difícil para los usuarios adaptarse a ellas.

Tipos de gafas progresivas

Partiendo de la base de que ya conocemos qué son las gafas progresivas, como sucede con otros muchos otros productos ópticos, existen diversos tipos de lentes progresivas, diseñadas para satisfacer diferentes necesidades y estilos de vida. Desde lentes estándar hasta opciones personalizadas de alta gama, que ofrecen campos de visión más amplios y una adaptación más rápida. Ayudar a nuestros clientes a hacer la elección correcta dependerá de las actividades diarias del usuario, de sus necesidades visuales específicas y, por supuesto, de que le proporcionemos un asesoramiento profesional adecuado como ópticos.

Una opción a la que recurren muchas ópticas frente a las gafas progresivas tradicionales, es ofrecer lentes progresivas digitales y personalizadas; estas se ajustan usando un amplio rango de parámetros individuales: graduación para lejos y cerca, distancia interpupilar, hábitos de lectura… De esta forma se consigue una personalización detallada de las zonas visuales, y se mejora significativamente el confort y la velocidad de adaptación.

Inconvenientes de las gafas progresivas

A pesar de sus numerosas ventajas, las gafas progresivas pueden presentar algunos inconvenientes, como dificultad en la adaptación en las primeras fases, sensación de mareo o distorsión periférica. Los inconvenientes de unas gafas progresivas mal centradas pueden ser particularmente notables, por lo que es muy importante que la gafa esté adaptada y personalizada para cada usuario de la óptica.

Hay que tener en cuenta que el proceso de adaptación a gafas progresivas puede ser un desafío importante para algunos clientes, que pueden sufrir desde dificultades de enfoque hasta mareos, por lo que como ópticos debemos prever estas posibles molestias, minimizarlas, y advertir de ellas a nuestros clientes. Además, estas gafas también tienden a ser más costosas en comparación con las bifocales o las lentes monofocales. En todo caso, debemos conocer sus ventajas e inconvenientes para determinar si unas lentes progresivas son -o no- la mejor opción para quienes acuden a nuestra óptica.

Alternativas a las gafas progresivas

Dicho esto, para aquellas personas que no se adaptan bien a las gafas progresivas existen alternativas, como las gafas bifocales, trifocales o incluso lentes de contacto multifocales. Cada una de ellas tiene sus propias ventajas y limitaciones, por lo que como ópticos debemos conocerlas y ofrecer un asesoramiento personalizado a nuestros clientes para determinar cuál es la mejor opción para cada caso.

¿Es mejor usar gafas bifocales o progresivas?

Una vez se ha entendido qué son las gafas progresivas es más fácil decidir si es mejor usar gafas bifocales o progresivas. En definitiva, la elección entre gafas bifocales o progresivas dependerá de las necesidades específicas de cada usuario y de su capacidad de adaptación. Lo cierto, sin embargo, es que las gafas progresivas ofrecen una transición visual más natural, mientras que las bifocales pueden ser más adecuadas para aquellos que prefieren una separación clara entre las zonas de visión.

Otro aspecto a considerar es que las gafas progresivas ofrecen una visión nítida a todas las distancias sin necesidad de cambiar de lentes, gracias a su transición suave entre áreas de visión. En cuanto a las bifocales, se dividen en dos zonas de visión con una línea visible que las separa, que además de crear mareos puede ser considerada menos estética visualmente.

Cómo lograr la adaptación a las gafas progresivas

La adaptación a las gafas progresivas es un proceso que puede llevar tiempo y paciencia. Para lograr adaptarse a este tipo de lentes lo más rápido posible, se recomienda usarlas constantemente y seguir las instrucciones de un óptico cualificado. Otros consejos que podemos dar a nuestros clientes para facilitar la adaptación a las gafas progresivas son:

  • Paciencia: la adaptación puede requerir incluso varias semanas.
  • Constancia: hay que usarlas tanto para visión cercana como lejana para acelerar el proceso de adaptación.
  • Práctica: ejercitar el uso cambiando el enfoque, mirando hacia arriba para distancias lejanas y hacia abajo para leer o ver de cerca.
  • Ajustes: además de un tiempo de adaptación, pueden ser necesarios ajustes en las gafas posteriores si el usuario experimenta una visión poco clara u otros problemas.

Como subrayábamos al inicio, para los profesionales del sector óptico es esencial entender qué son las gafas progresivas y sus principales características y beneficios, y así conocer en profundidad sus pros y sus contras, sus posibilidades y sus límites. Asesorar adecuadamente a nuestros clientes no solo mejora su experiencia en nuestra óptica, sino que también fomenta su confianza y su fidelidad hacia nosotros. En un mercado en constante evolución, mantenerse informado sobre las últimas tendencias y tecnologías en lentes progresivas es crucial para ofrecer soluciones eficaces y adaptadas a cada usuario.